Carrera 98 17A - 81 Bogotá, Fontibón, Colombia

Jovenes

1. ¿Qué es un sínodo?

La raíz griega de la palabra sínodo significa “hacer camino juntos”. Se refiere a una reunión del pueblo de Dios convocada bajo la autoridad y dirección del Papa o el obispo que vincula a presbíteros y fieles laicos escogidos, para buscar dinamizar procesos pastorales y tratar temas específicos, teniendo como horizonte el bien de toda la comunidad diocesana.

2. ¿Para qué un sínodo diocesano?

Monseñor Juan Vicente Córdoba Villota, como pastor de la Iglesia particular de la Diócesis de Fontibón, desea animar la misión y la evangelización de los jóvenes de este sector. Esto implica generar un espacio de encuentro que nos permita reflexionar sobre nuestra realidad y reconocer oportunidades y posibilidades para que los jóvenes asuman un papel protagónico en el presente y el futuro de la diócesis. Asimismo, significa motivar a los jóvenes a comprometerse con la bella misión de transformar el mundo siendo semillas del Reino.

3. ¿Por qué un sínodo diocesano sobre los jóvenes?

La Iglesia siente el gozo de aquellos jóvenes que han acogido a Cristo en su corazón y lo comunican con ardor, propio de la juventud que sueña con dejar un mundo mejor de lo que lo encontraron; también siente y se solidariza con el dolor de los jóvenes y, viendo en ellos el rostro de Cristo que sufre, desea comunicarles la alegría del Evangelio. Por este motivo se convoca a un sínodo diocesano: para escuchar y mirar a los jóvenes, en las condiciones reales que se encuentran, y la acción de la Iglesia en relación con ellos. Esto vincula a los jóvenes que participan activamente en los grupos parroquiales o movimientos, y a los que viven en la diócesis alejados de las parroquias.

4. A quién va dirigido el Sínodo?

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5. Cómo lo vamos a hacer?

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El señor obispo, monseñor Juan Vicente Córdoba Villota, convoca a participar al clero y a los líderes juveniles de la diócesis a dinamizar cada una de las etapas para vincular a todos los jóvenes que sea posible. En el primer momento, se busca hacer un proceso de reflexión que  permita conocer qué experiencias de trabajo pastoral con los jóvenes hay (en parroquias, movimientos, grupos, catequesis, etc.), y qué hacen allí (oración, dinámicas, predicación, encuentros litúrgicos, entre otros). En este proyecto pastoral será clave la articulación con los diferentes arciprestazgos, como también el procurar tener buenas vías de comunicación, y desde allí involucrar a la mayor cantidad de personas para que participen.

Para facilitar el análisis y reflexión de esta primera etapa, se propone un instrumento de trabajo que va dirigido al clero diocesano y el segundo instrumento, a los líderes que trabajan con jóvenes.